Los guardianes de la viña | Bodegas Sonsierra

Los guardianes de la viña

Publicado en: Descubriendo la Sonsierra

07/05/2015 -

Cuando los viajeros recorren los senderos que discurren entre los viñedos de Sonsierra hay algo que llama poderosamente su atención. Se trata de unas construcciones rústicas de piedra de forma circular y que en algunos casos terminan en punta.

Conocidos popularmente como chozos o guardaviñas, estos llamativos edificios tienen su origen en el siglo XIX, cuando la plaga de filoxera que afecta a los viñedos de Francia dinamiza la actividad vinícola en La Rioja, aunque algunos los señalan como herederos de una tradición de construcciones megalíticas, de las que encontramos abundantes ejemplos en esta comarca. 

Los agricultores los construían colocando hileras de piedra en forma circular que se iban estrechando hasta dejar un hueco arriba que se cubría con una piedra grande o con argamasa. Rara vez se utilizaba nada más que piedras, unas junto a las otras, para sustentarlos.

Los chozos eran utilizados como refugio de los viticultores y los animales que se empleaban en las tareas del campo frente a las inclemencias del tiempo y también para vigilar las cosechas.

La mayor parte de los que hay en La Rioja se concentran en la comarca de la Sonsierra donde hemos nos hemos esforzado mucho en su rehabilitación y conservación de estas construcciones salpican nuestro paisaje y que se han convertido ya en un icono de nuestra identidad.

Recientemente la presentación de la candidatura a Patrimonio de la Humanidad de los paisajes del vino ha servido para que sean declarados Bien de Interés Cultural.

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